Acabamos de celebrar el Samaín, y muchos nos hemos apuntado al truco o trato, que nos ha llenado los bolsillos de gominolas. ¡Y con lo buenas que están!, total... aunque nos comamos algunas... no pasa nada... ¿o sí?.
Empezamos en la asamblea hablando del Samaín, de la participación en el truco o trato, y las muchas gominolas que consiguieron. Y la conversación continuó de la siguiente manera...
¿Os gustan las gominolas?
Sí.
A mí no me las dan.
¡¡Chuches, uhm!!.
¡Mis favoritas, el tiburón!
Aquí tengo un montón, ¿qué creéis que podemos hacer con ellas?
Comerlas, masticarlas.
Experimentos, porque si echamos agua y las chuches tienen color, el agua puede quedar de ese color.
¿Pero son buenas las chuches?
No, porque nos ponen malitos.
No son saludables.
Pero podemos comer poquitas.
Yo sólo comería dos.
Son buenas porque a mí me gustan.
¿Qué hacen chuches aquí? Si son malas para comer.
¿Y por qué no son buenas?
Son malas porque tienen azúcar y sólo puedes tomar un poco de azúcar.
Podemos comerlas para celebrar los días especiales, o los cumples.
No podemos porque nos hacen caries en los dientes.
Eso si no lavamos los dientes.
Esto (señala un diente) se pone negro.
Y si las comes, te viene el virus.
Caries, son virus de los dientes, que hacen agujeros.
No, se caen los dientes.
Porque están caducadas.
Son malas porque hacen que las bacterias buenas que tenemos en la boca se conviertan en malas y nos hacen agujeros en los dientes.
Pero si nos lavamos los dientes después, se van las bacterias malas.
Hacen que engordemos un poco.
Te hace estar más activo y no dormir.
Sabéis bien lo que hacen a nuestros dientes, ¿y a nuestro estómago?
Yo me puse malita de la barriga de comer muchas chuches.
No sabemos.
Si comes tantas chuches, te duele la barriga.
Las chuches en la barriga nos ponen malos del estómago.
Son malas porque hacemos cacas malas, líquidas y significa que estás descompuesto.
Y yo, un día vomité.
Es el momento de irnos a la mesa. Cada uno tiene que coger un vaso (va a ser nuestra barriga). Como nos gustan las chuches, cogemos una (no la comemos, la metemos en el vaso, que hace de barriga).
Y hablamos de cómo llega la comida a la barriga, y allí hay unos líquidos que deshacen la comida. Nosotros vamos a utilizar agua caliente y vamos a observar lo que le hace a nuestra gominola.
Se dan cuenta que con el agua, la gominola se deshace. Así que vaciamos en una cubeta el agua sobrante.
Y lo que queda...
Llegamos a una conclusión... las gominolas...
Son pegamento.
Están pegajosas.
Es asqueroso.







































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