Comenzamos esta aventura detectivesca que constará de tres sesiones consecutivas. Y la primera de ellas consiste en ser agentes secretos de verdad, para eso necesitamos una credencial... que contenga nuestras huellas dactilares.
¿Sabéis quiénes son los detectives?
Son personas que buscan cosas.
Investigan cosas.
Son policías secretas.
Investigan pistas de ladrones.
Personas que investigan cosas, si alguien pierde cosas.
Siguen huellas.
Siguen huellas de alguien que no conozcamos.
Tienen lupas para ver si hay huellas. Por si alguien robó una cosa a otro.
También buscan cuadros.
Si hay algo desaparecido, lo busca con una lupa.
Cuando hay rastros de alguna cosa muy interesante, cogen la lupa y miran por el suelo lo que pasó.
Buscan huellas y si alguien es malo, lo ponen en la cárcel.
Pueden ser grandes o pequeños y se desplazan y en los bolsillos guardan todo lo que necesitan.
Sin la lupa no pueden ver las huellas.
Buscan a los ladrones que han robado cosas si los policías no contestan.
Es muy importante buscar huellas, porque son pistas.
Decís que las huellas son importantes...
¿Y nosotros podemos dejar huellas?
En la suela.
En la playa, cuando andamos, quedan huellas.
En las manos, si pintamos las manos y las ponemos en el suelo.
En los pies y en las manos.
Si pisamos algo, dejamos huella.
Si echamos pintura en los dedos, queda un círculo.
Normalmente no dejamos huellas, pero si hay cemento blando o si nos manchamos de un color diferente del color del suelo.
Para ser buenos detectives, tenemos que tener en cuenta dos cosas, la primera es inventarnos nuestro nombre en clave y la segunda, hacer nuestro carnet con nuestras huellas dactilares para identificarnos.







































































No hay comentarios:
Publicar un comentario