Continuamos con la experiencia de flotar y hundirse de la semana pasada. A partir de las conclusiones a las que llegamos, que la flotabilidad depende del tamaño y el peso, hicimos hipótesis sobre las uvas en el agua...
¿Flotarán? ¿Se hundirán?
No está claro, unos piensan que sí van a flotar y otros no.
¿Cómo podemos hacer para poner aire en las uvas para que floten?
La respuesta es la duda, ¿cómo vas a poner aire en las uvas? Hay algunos valientes que proponen que soplemos aire en las uvas o lo llevemos con una pajita.
En parte tienen razón, les vamos a poner aire, pero con una reacción química. Para eso utilizaremos dos sustancias, bicarbonato y vinagre. Todos conocemos el vinagre y algunos el bicarbonato, que han visto en casa.
Y probamos...
Echamos las uvas en los frascos con agua.... NO PASA NADA.
Echamos el bicarbonato... Y SOBRE LA PIEL DE LAS UVAS EMPEZAMOS A VER UNOS GLOBITOS DE AIRE.
Y cuando echamos el vinagre... ¡SE MUEVEN! ¡MIRA, ÉSA ESTÁ SUBIENDO!
Menos suerte tuvo el grupo de los SUBMARINOS, porque, por más que lo intentamos, no conseguimos hacerlas subir, como mucho, conseguimos que se movieran un poco por el fondo del frasco. Teníamos muy claras las ideas, para flotar necesitan tener aire, no pueden ser uvas pesadas, ¿flotar?, no, eso es imposible, o parece imposible, claro que podemos hacerle un agujero, meterle aire dentro y tapar el agujero...
Otros grupos tuvieron más suerte y esto es lo que vimos...



































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